Natación Especializada SLEN
Sistema Lógico de Enseñanza de la Natación


8.EL MITO DE LOS BEBÉS NADADORES
1ª parte
Autora: Profesora Cecilia del Castillo Venegas T.

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MITO ES UNA CREENCIA POPULAR SIN FUNDAMENTOS COMPROBADOS QUE SE TRANSMITE DE UNA GENERACIÓN A OTRA.

Nada más lejos de la verdad son los MITOS y en esta ocasión ahondaré sobre el mito en que la mayoría de las personas creen, que es EL MITO DE QUE LOS BEBÉS PUEDEN NADAR CASI POR INSTINTO, esa idea ha sido creada a partir de observar los videos, películas o fotografías de BEBÉS APARENTEMENTE NADANDO bajo la superficie del agua por unos segundos.

Primeramente debemos estar enterados de que, cuando un ser humano durante su gestación está dentro del seno materno, la válvula (localizada en la base superior de la traquea) está cerrada impidiendo que el líquido amniótico pase a los pulmones, (dicha válvula la forman la glotis que está sobre la epiglotis).

En el momento en que un ser humano nace, es la primera ocasión en que dicha válvula se abre para permitir que el ser humano respire por primera vez, permitiendo el paso del aire a los pulmones que durante la gestación estaban colapsados.

Es importante saber que el oxígeno que utiliza el bebé durante su gestación, le es transmitido por la sangre que circula a través de la placenta que lo une a su madre (la sangre que circula en el cuerpo del bebé es independiente a la sangre que circula en el cuerpo de la madre, la placenta es la intermediaria donde se efectúa el intercambio de oxígeno y bióxido de carbono).

Ahora bien, es importante estar enterados de que este mecanismo automático perdura en algunos bebés después de nacidos por uno, dos o hasta seis meses y en excepciones hasta el año de nacidos, y la única forma de saberlo sería introduciendo al bebé menor de un año dentro de una alberca boca abajo sosteniéndolo de sus axilas y espalda metiendo primeramente su cabecita dentro del agua y sacándolo a los pocos segundos, si el niño no tosió, lloró, o se desesperó, es signo de que aún persiste ese mecanismo y podría permanecer bajo el agua (a 20 centímetros de la superficie) por unos segundos mientras tenga oxígeno en sus pulmones (recordemos que los seres humanos no somos peces) y por lógica el bebé movería sus piernas y brazos instintivamente igual que lo hacía dentro del seno materno, pero no puede permanecer dentro del agua como los peces.

DEFINITIVAMENTE YO NO RECOMIENDO HACER LO ANTES MENSIONADO DEBIDO A QUE SI EL BEBÉ YA NO TIENE ESTE MECANISMO SE TRAUMARÁ Y NO QUERRÁ NI SIQUIERA ENTRAR A LA TINA DE BAÑO.

Y si de un grupo de bebés en clases de adaptación al medio acuático, un solo niño se traumara y ese niño fuera nuestro, hijo, nieto o pariente, seguramente estaríamos en contra de ese método.

En “Natación sin Llanto” primeramente adaptamos a los pequeños al medio acuático en compañía de papá o mamá y se inicia con su carita fuera del agua y en el transcurso de las clases esperamos el momento adecuado para iniciar esta etapa que es la base de la enseñanza de la natación que es, “APRENDER A METER LA CARA AL AGUA” aprendiendo de e una forma natural y razonada, sin forzar al alumno (sea cual fuere su edad).

CONTINUARÁ…

Profesora Cecilia del Castillo
Autora y directora de Natación Especializada SLEN


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